COVID 19
Artículo de actualidad
Lo que espiritualmente subyace en la pandemia de coronavirus
Tomando como referencia algunos pasajes pertinentes, resaltados en negrilla entre comillas y en letras itálicas, de la Homilía del Papa Francisco ante la pandemia que está conmocionando al mundo, nos permitimos hacer los siguientes comentarios a la luz de nuestra Inteligencia Espiritual (IEs):
De la Homilía: "... Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades, se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso... Nos encontramos asustados y perdidos. ... nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa... en la misma barca, todos frágiles y desorientados... todos llamados a remar juntos...no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos."
Comentario de IEs.- Esto es un suceso kármico general que afecta con el peligro de muerte a cada individuo de toda la colectividad del planeta. El dolor no solo es para los que se enferman de gravedad y de quienes mueren; también se extiende más allá de los dolientes, en el ámbito socio-económico, el trabajo, el desempleo, las pérdidas en los negocios, la especulación y alza en los alimentos, la hambruna, la depresión combinada con la inflación, etc.
De la Homilía: "... lo difícil es entender la actitud de Jesús. ... ¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe? ... La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades... agendas, ... proyectos, rutinas y prioridades. ... Nos muestra cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad. Olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos..."
Comentario de IEs.- Nuestro Ego individual y colectivamente ha establecido proactivamente que el sentido de la vida está dado por: ´La Felicidad placentera, La Prosperidad socio-económica y La Salud física y mental"
En nuestro macro-modelo Inteligencia Espiritual (IEs), hemos demostrado que el verdadero sentido de la vida, que ´alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida... y nutre el alma de nuestros pueblos´ es continuar de manera consciente el progresivo perfeccionamiento de nuestra conciencia espiritual, trascendiendo el Ego individual y colectivamente. Bien lo dijo Jesús: "Sed perfecto como perfecto es el Padre". Lo que da origen al descubrimiento de la Ley Espiritual de la Evolución perfeccionante de la conciencia.
Y así se comprueba, en el perfeccionamiento a través de la historia de la evolución, del equilibrio del ecosistema en el cosmos y en el planeta; y, el perfeccionamiento del Ego irracional de los seres biológicos registrados en la paleontología mediante la efectiva mutación holística cerebro-mente espiritual, para lograr la evolución de seres con Ego racional, característica fundamental de nuestra especie humana, demostrada por la antropología. Progresivamente hemos venido perfeccionando socio-culturalmente nuestro Ego desde las épocas de antropofagia a la de esclavitud, de ésta al colonialismo y, de ésta última a nuestra presente lucha por perfeccionar los derechos humanos.
Este perfeccionamiento de conciencia se ha venido consolidando en la progresiva optimización de las estructuras de la conciencia de nuestro Simbre, o Yo Superior, que es la esencia de nuestro espíritu. La fundamental e inmortal programación de las estructuras de conciencia del Simbre humano contiene la capacidad de ir trascendiendo el Ego, volviéndolo menos egoísta a través del tiempo; tanto individual como colectivamente; en un gradual acercamiento hacia el altruismo de sobreponer los derechos y justos interéses colectivos por encima de los derechos egoicos individuales. .
Al hacerlo, hemos venido ejercitando lentamente, a través de innumerables generaciones, el desbloqueo de nuestra conciencia para: a) Descontaminarnos de antivalores y vicios; b) Adoptar nuevos y mejores valores como principios gobernantes en cada tipo de actividad de nuestras vidas; y, c) Convertir cada uno de los valores gobernantes en virtudes habituales, de permanente y ojalá incondicional aplicación en nuestra conducta.
Aún nos falta recorrer un largo camino en esta tarea de ir trascendiendo el Ego humano con nuestro Simbre. Hasta ahora el proceso anteriormente descrito ha sido más inconsciente que conscientemente. El modelo de IEs sobre ´El Concepto cietífico de Dios´ explica la antigua concepción errónea de un Dios con rasgos antropomórficos y con Ego semejante al humano: como un rey que puede montar en ira, que castiga con el infierno, que ha exigido sacrificios humanos (incluso en ´guerras santas´), sediento de, o por lo menos sensible a, los actos de agradecimiento, adoración, etc. Aunque solo se tiene Ego cuando se tiene un cuerpo físico, seguimos ´humanizando´ a Dios atribuyéndole un Ego, en vez de ´divinizarlo´.
La falsa noción de que el Ego humano es la única forma de programación en nuestra mente aún es un paradigma generalmente aceptado, al igual de creer que la mente está en el cerebro y no en el espíritu. Pese a que el actual paradigma sobre el Ego ya muestra signos de obsolescencia, la humanidad continúa siendo poco efectiva en manejar dentro de su sistema la práctica del altruismo en forma explícita. La humanidad ahora globalizante ha ignorado la existencia del Simbre como silente motor del perfeccionamiento mental hacia el altruismo en su tránsito de ir trascendiendo el Ego.
Ha llegado la hora de introducir significativos cambios a los fundamentos de nuestra cultura humana. Empezando con quitarle la connotación puramente egoica (que no es necesariamente egoísta) que inspiraron la concepción de los códigos de nuestras leyes fundamentales. Los códigos, civiles y comerciales protegen el Ego en la tenencia de la propiedad y la inversión de capital; los códigos laborales y familiares protegen el equilibrio de los derechos materiales de los Egos de sus miembros. El código penal enfatiza las penas como castigo ignorando el propósito fundamental de la gradual rehabilitación social de los delincuentes, para lo cual no se han desarrollado metodologías ni se practican procedimientos efectivos.
Todo nuestro sistema socioeconómico ha sido concebido para dar extrínsecamente estímulos (buenas calificaciones, diplomas, trofeos, aumentos salariales, estímulos tributarios, ayudas económicas, etc.) y penalizaciones (descalificaciones, multas, prisión, etc.). Debido al reduccionismo materialista por la exclusión de variables no físicas (o espirituales) en la investigación y desarrollo de todas las disciplinas científicas que soportan nuestra cultura social; ni en la sociedad, ni en la academia, ni en los padres, se sabe cómo lograr construir sólidas motivaciones intrínsecas de verdadera espiritualidad que garanticen la sólida y permanente formación integral de valores y virtudes en las generaciones jóvenes.
Debemos despertar de nuestro letargo. Para esto, La Ley Espiritual de la Justicia Restitutiva, del modelo de IEs, actúa a través de fuerzas inexorables de causa-efecto expresadas en primer lugar a través de lecciones contenidas en vivencias y sucesos ´de amor´, como las enseñanzas que recibimos de padres, maestros y fuentes culturales en nuestra sociedad, oportunidades, recursos, etc.
Pero, éstas ´lecciones amorosas´ que nos da la vida han sido insuficientes, y estamos ignorando la imperiosa necesidad de corregir efectivamente las injusticias en el mundo, y somos incapaces de erradicar con altruismo la pobreza socio-económica en el planeta.
Esta Ley Espiritual de la Justicia Restitutiva nos indica que, en segunda instancia, tendremos que despertar nuestra conciencia del Simbre mediante vivencias y sucesos ´de dolor´, como vivir bajo un mundo de inseguridad, violencia, corrupción, crímenes, guerras y, expuestos a sufrir pérdidas económicas y afectivas, infortunios, accidentes, enfermedades y pandemias como el corona virus, etc. Bien lo dijo Jesús: "Eso mismo que sembrares, eso mismo cosecharás".
De la Homilía: "... hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo. Codiciosos de ganancias. Nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa. ... no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo."
Comentario de IEs.- Nuestro Ego individual y colectivamente ha omitido inactivamente trascender el Ego para cesar las injusticias y eliminar la pobreza socio-económica. Nuestro planeta, no solo como ecosistema bio-físico, sino como ecosistema holístico, es decir integrando lo material con lo espiritual, está gravemente enfermo de una pandemia ya generalizada en el mundo, que IEs llama ´pobreza espiritual´. Pensamos solo en mantenernos físicamente sanos en un mundo enfermo de ´pobreza espiritual´ que afecta por igual a la clase socio-económica pobre, a la clase media y a la clase alta.
Esta situación es clara evidencia de nuestra sociedad enferma, que no es sana. Pero que no somos conscientes que padecemos de esta pandemia llamada ´pobreza espiritual´. Ningún gobierno ha tomado ´medidas de contención´ para evitar el contagio masivo que ha llegado a tener ´picos´ que exceden como sociedadde nuestra capacidad de sanación. Por ello padecemos de los males sociales derivados y/o asociados con la pobreza como: desempleo, informalidad, promiscuidad, delincuencia, contrabando, narcoconsumo, narcotráfico, trata de blancas, etc. etc.,
Viviendo dentro de esta nuestra sociedad egoica (afectada de ´pobreza espiritual´), en las etapas del camino de la vida la mayoría aspira a tener lo suficiente para no seguir trabajando (o mejor, o además), tal vez viajar con la mejor compañía a los lugares paradisíacos o de turismo, disfrutar de eventos deportivos, artísticos y de gastronomía gourmet, visitar nuevos lugares o a sus familiares lejanos y, gozar lo mejor que se pueda lo que tenemos de vida, sorteando lo mejor posible las enfermedades y los inexorables achaques de la vejez.
Surge entonces la interrogante de si este tipo de enfoque sobre la vida, para nosotros que conformamos la sociedad humana, es algo semejante, por absurdo que suene, a la vida de un vegetal. Lo que equivale a tener ´racionalmente´ una vida vegetativa, pasando por las etapas de: crecer, ´florecer´, madurar las ´semillas´; o, incluso tener hijos (si acaso) para que materialmente logren lo de uno o mejor; y luego, envejecer (´secarnos´ o ´arrugarnos´, dirían los árboles) y, finalmente morir, aunque no sea ´de pie´ como lo hacen los árboles´.
El complejo problema socio-económico y cultural que afecta a nuestra actual sociedad, no está solo compuesto por desafortunadas coyunturas, como lo son: la corrupción en todos los estamentos civiles y gubernamentales del globo y, la inseguridad por la criminalidad generalizada en todas las poblaciones del país y del mundo.
El malsano legado cultural de permisividad y promiscuidad afecta a actuales y nuevas generaciones, expuestas desde la escuela al narco-consumo, adoptando valores sociales con un civismo desfigurado por la corrupción, la promiscuidad, el convivir con el narcotráfico y las guerrillas y, desarrollar un estilo de vida bajo la contaminación del crimen organizado. Gobiernos y autoridades tratan de controlar la anterior con nuevas leyes penales, o con más medidas coercitivas, con usuales aumentos de ´pie de fuerza´ y con mejores medios tecnológicos de movilidad, cámaras de vigilancia y monitoreo de drones.
Por lo anterior, el resultado es que globalmente tenemos una población socialmente enferma de un problema estructural a la que hemos llamado ´pobreza espiritual´. No le hemos dado política ni legislativamente la debida importancia a la imperiosa necesidad de trascender Ego. Siendo esta omisión la causa profunda que subyace en la pobreza económica y social del país y del mundo, agravada por el materialismo reduccionista de todas las disciplinas derivadas de la ciencia que solo toma en cuenta variables físicas y, que así se imparten en la actual educación.
IEs ha desarrollado para la Educación, de cada nivel académico, diferentes modelos holísticos para despertar el Simbre dormido en cada individuo y actuar psico-espiritualmente para trascender el Ego, que es el verdadero camino a la excelencia.
Te invitamos a través de nuestras lecturas a conocer nuevos paradigmas holísticos racionalmente fundamentados con metodología científica para que puedan llegar a ser paradigmas de universal aceptación que reemplacen a los actuales que muestran signos de obsolescencia y adoptar paradigmas nuevos que llenen actuales vacíos de espiritualidad que la ciencia deja en su reduccionismo materialista.
En conclusión, la coyuntural pandemia del Covid-19, contiene una profunda lección a reflexionar en esta época de cuarentena, es la oportunidad de tomar conciencia que el mundo está enfermo de esta pandemia social llamada ´pobreza espiritual del Ego´, cuyo nocivo efecto multiplicador es fuente de ´contagio´ para la presente y las futuras generaciones. Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo con Inteligencia Espiritual (IEs) y, trasciende tu Ego con tu Simbre despierto.exto aquí...
